Relación rinitis / asma

Una persona que padece rinitis alérgica está tres veces más expuesta a desarrollar asma que un paciente no alérgico.

Varios estudios han demostrado una coexistencia frecuente entre estas dos enfermedades, que aunque presentan diferencias, muestran un proceso inflamatorio común que afecta a las vías respiratorias superiores e inferiores.

Por consiguiente, el tratamiento de la rinitis alérgica puede prevenir la aparición del asma.

Según marcan las recomendaciones ARIA:

  • Hay que comprobar presencia de asma en los pacientes que padecen rinitis alérgica persistente.
  • Hay que comprobar presencia de rinitis en los pacientes que padecen asma.

Actualmente ha quedado demostrado que los mecanismos fisiopatológicos de la rinitis contribuyen o predisponen a un gran número de pacientes a desarrollar asma. A pesar de las diferencias, el asma y la rinitis tienen características fisiológicas, fisiopatológicas y epidemiológicas comunes.

La exposición simultánea de la mucosa nasal y de las vías respiratorias altas y bajas a los alérgenos comporta que la rinitis y el asma alérgicas estén estrechamente relacionadas. Braunsthal et al. [1] demostraron recientemente que la estimulación alergénica de la mucosa nasal provocaba una inflamación bronquial distal e, inversamente, la estimulación alergénica bronquial podía inducir una inflamación en la mucosa nasal demostrable objetivamente por la acumulación de eosinófilos.

Los estudios epidemiológicos transversales y longitudinales han permitido establecer la relación existente entre asma y rinitis. Settipane [2], después de estudiar una cohorte de pacientes con rinitis durante 23 años, demostró una mayor incidencia de asma en los pacientes que habían padecido rinitis en la infancia.

El estudio de Rowe-Jones [3] demostró que un 75% de los pacientes con asma alérgica también presenta rinitis, que el 20% de los pacientes con rinitis permanente tienen asma y que el 25% de los pacientes desarrolla simultáneamente asma y rinitis. Este estudio demostró igualmente que los pacientes con rinitis estacional tienen cuatro veces más posibilidades de desarrollar asma.

Rachelefsky [4] pudo demostrar en un estudio prospectivo de larga duración que un 60% de los pacientes presentaba la relación rinitis-asma; así como la elevada frecuencia de otras comorbilidades de la rinitis. Por ejemplo: el 56% de los pacientes con sinusitis crónica presentaba asimismo rinitis alérgica.

B. Leynaert [5] demostró recientemente en el estudio epidemiológico internacional ECHRS que el 80% de los pacientes asmáticos también presentan rinitis, y que el riesgo de desarrollar asma en estos pacientes aumenta en función de los alérgenos sensibilizantes: un 6,7% en el caso de rinitis al polen, un 11,9% en el caso de los epitelios y un 19% en los pacientes con rinitis alérgica por ambos alérgenos.

 

[1] Braunstahl GJ, et al. Clin Exp All Rev 2003
[2] Settipane et al. Allergy Proc 1994; 15: 21-5.
[3] Rowe-Jones JM. Allergy 1997; 52: 20-28.
[4] De Blay F. et al J Allergy Clin Immunol 1997 ; 99 :107-12
[5] Leynaert B. et al. J Allergy Clin Immunol 2004; 113: 86-93

Al principio