Descripción: La abeja mide de 12 a 20 Mm. de largo. Es de color negro con rayas anaranjadas y tiene un ligero vello. Su cuerpo se divide en 3 partes, como los demás himenópteros. Posee una lengua que le permite libar el néctar de las flores y producir miel. Las hembras tienen el aparato reproductor modificado en forma de aguijón dentado por el que inyectan el veneno. Después de una picadura, el aguijón queda enganchado en la piel, lo que provoca la muerte de la abeja.
Lugar donde se encuentra: Se encuentran abejas en toda la superficie del globo, a excepción de las regiones tropicales.
El hombre ha domesticado a las abejas para producir miel.
Se encuentran desde la primavera hasta el otoño (en las zonas costeras calurosas y en el sur de la Península, también en invierno).
Periodo de exposición: marzo a septiembre
Alérgenos principales: Proteínas de elevado peso molecular presentes en el veneno: hialuronidasa, fosfolipasa A2 y antígeno 1.
Alergología: La abeja es poco agresiva y evita el contacto con los humanos. Por consiguiente, las picaduras de abeja son menos frecuentes que las picaduras de avispa, pero los riesgos que pueden acarrear son importantes. Cualquier picadura de abeja provoca un dolor intenso, e incluso a veces un edema. En los pacientes sensibilizados esta picadura puede provocar un choque anafiláctico, la manifestación más grave de la alergia, y causar la muerte. Cuando un individuo alérgico a los venenos de himenópteros sufre una picadura, es necesario inyectarle inmediatamente adrenalina por vía intramuscular. Por ello se aconseja a los pacientes que tengan siempre a mano un botiquín de emergencia con una jeringa autoinyectable previamente cargada con adrenalina.
Algunos consejos eficaces para evitar las picaduras:
- no caminar descalzo por la hierba,
- desconfiar de los lugares con una proliferación anormal de insectos,
- no acercarse a los panales,
- evitar gestos bruscos en presencia de una abeja.
Hasta la fecha, el único tratamiento contra la alergia a los venenos de himenópteros es la desensibilización, practicada bajo estrecha vigilancia médica.