Evitación del alérgeno

 

Para ello se tiene que haber identificado claramente al alérgeno responsable de los síntomas (véase más información sobre el diagnóstico alergológico).

Después, si es posible, se trata de evitarlo al máximo, hecho que a veces resulta muy molesto. Un buen control del entorno doméstico, por ejemplo, permite reducir la exposición al alérgeno.

He aquí medidas de evitación en función del tipo de alergia.

¡Cuidado! Aunque todas estas medidas de evitación preventiva dan buenos resultados, no hacen desaparecer totalmente las fuentes de alérgeno. Además, no se pueden aplicar con la misma eficacia a todos los alérgenos del entorno.

    

Alergia a ácaros

En caso de alergia a los ácaros, es necesario tomar las medidas oportunas en la decoración y la limpieza de todos los ambientes de las casas, en particular de la habitación, para reducir el número de estos organismos microscópicos y sus residuos (responsables de las manifestaciones alérgicas).

¿Cómo hacer todo lo posible para combatir los ácaros?

El hábitat preferido de los ácaros es el dormitorio, en particular los colchones, porque reúne todas las condiciones favorables para su desarrollo: calor, humedad y, sobre todo, alimento (escamas de piel humana).

Para luchar contra ellos debemos:

  • Moderar la temperatura de la habitación (18-19ºC máximo) y airearla regularmente (por lo menos 30 minutos cada día, incluso cuando hace frío), sobre todo cuando la habitación está caliente y húmeda.
  • Reducir la humedad de las habitaciones.
  • Retirar los objetos rellenos que no se puedan lavar a 60ºC (peluches, almohadas, etc.) y los "nidos de polvo" (cortinas, moquetas, alfombras, etc.).
  • Quitar el polvo a los muebles y pasar a menudo el aspirador, provisto éste de filtros HEPA de alta captación.
  • Utilizar fundas antiácaros, de tejidos oclusivos, para los colchones, las almohadas y los edredones a fin de crear una barrera eficaz que prevenga cualquier contacto con los ácaros.

Véase más información sobre la alergia a ácaros.

 

Alergia a pólenes

El polen es el alérgeno más difícil de evitar porque no se puede suprimir de la naturaleza. Los granos de polen son tan pequeños que no se ven y los transporta el aire. Sin embargo, se pueden tomar algunas medidas para reducir la exposición a los pólenes:

  • Evitar las comidas y los paseos campestres durante las épocas de polinización (primavera, verano).
  • Lavarse el cabello y cambiarse de ropa después de dar un paseo por el campo.
  • Evitar tumbarse en el césped o estar presente mientras lo cortan.
  • Durante la época de polinización, cerrar las ventanas y usar aire acondicionado.

 

¿Cómo se pueden conocer las épocas de polinización?

Puede consultar los calendarios polínicos de su región para conocer las previsiones y la época del año en las que es más abundante el polen que a usted le provoca alergia.

Véase más información sobre la alergia a pólenes.

 

Alergia a animales domésticos

Son alergias debidas a los alérgenos de los derivados de la piel (epitelios) pero pueden también provocar alergia la saliva y la orina.

Se debe evitar todo contacto con animales domésticos y con los lugares que habitualmente frecuentan (perreras, etc.). A veces conviene separar al animal doméstico de la familia, lo que puede resultar difícil si el lazo afectivo es muy fuerte.

Véase más información sobre la alergia a epitelios.

 

Alergia a alimentos / medicamentos

Evidentemente, hay que evitar la ingestión de la sustancia a la que se es alérgico. Sin embargo, se requiere un gran control para detectar a los alérgenos; en los ingredientes alimentarios o en los medicamentos.

Véase más información sobre alergia a alimentos / medicamentos.

 

Alergia de contacto

Se trata de evitar todo tipo de contacto cutáneo con el alérgeno en cuestión.

Véase más información sobre la alergia de contacto.

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