En el éxito de una desensibilización entran en juego diferentes factores. Entre ellos es primordial el correcto cumplimiento terapéutico del tratamiento por parte del paciente. Para contribuir al buen funcionamiento del protocolo de desensibilización, es importante tomar ciertas precauciones y seguir algunos consejos prácticos.
Aunque la vacuna no siempre "funciona", sí cabe decir que ofrece excelentes resultados en un gran número de casos.
El alergólogo es quien juzga la eficacia de la vacuna. Para ello se basa en diferentes criterios:
En general, se puede esperar una mejoría razonable en ambos criterios durante el primer año de tratamiento, o durante la siguiente estación polínica en el caso de una alergia de tipo estacional.
Si al cabo de 9 meses o al cabo de 2 estaciones polínicas no se ha producido una mejoría, el alergólogo podrá evaluar el estado del paciente y la evolución de su alergia y reconsiderar la conveniencia de continuar el protocolo de desensibilización.
Conservar correctamente los frascos de solución alergénica
Informar al alergólogo
Vía inyectable: respetar escrupulosamente las recomendaciones
Olvido de tomas (vía sublingual)
Si se trata de una sola toma, tómese el tratamiento al acostarse. En caso de olvido prolongado (varios días), póngase en contacto con el alergólogo: éste le dirá cuál es la mejor conducta a adoptar.
Durante las vacaciones
La desensibilización puede continuar durante las vacaciones si las condiciones del viaje lo permiten. El alergólogo definirá las modalidades.
A veces, cuando las condiciones del viaje no favorecen el correcto seguimiento del tratamiento (viaje lejano, trekking, etc.), resulta necesario interrumpirlo provisionalmente. En cualquier caso, consulte con su médico: es quien mejor le aconsejará.
El transporte de frascos debe realizarse en un recipiente isotérmico (como las bolsas de congelados). Recuerde no exponer los frascos de forma prolongada a una temperatura ambiente superior a 25º.
Embarazo
En caso de embarazo, no es necesario interrumpir el tratamiento de desensibilización si la paciente está en fase de mantenimiento, es decir, si se ha alcanzado la dosis máxima tolerada. En caso contrario, no se debe iniciar un tratamiento.
Aproveche este periodo para preguntar a su alergólogo acerca de los riesgos de alergia que corre su futuro hijo y de las medidas preventivas que puede tomar.